La tarde del domingo 22 de enero de 2012, se confirmó la crónica de una muerte anunciada, la destitución del técnico del Valencia Basket, Paco Olmos, a priori, parece una buena decisión, los resultados en la Liga Endesa no son buenos (8-9), el juego no seduce y gran parte de la grada de la fonteta pedía su cese, ante esto, se ha tomado la solución mas fácil, ¿pero es esta la solución acertada? , ¿los jugadores no tienen culpa?,¿dentro de la directiva del club no hay responsables de los continuos fracasos con los entrenadores?, ¿esos mismos directivos, no tienen responsabilidad en los nefastos fichajes de jugadores extranjeros que deben dar el salto de calidad del equipo?
Desde fuera, da la sensación que el club va sin rumbo fijo, cada año fichamos a un entrenador, que no es el que recomienda la secretaría técnica y que destituimos a mitad de temporada, cambiamos una media de más de seis jugadores por temporada, el presidente dice una cosa y el director general dice otra y cuando el aficionado está contento con un entrenador, por el motivo que sea, no se le renueva y otra vez a empezar.
Espero y deseo que la destitución de Paco Olmos sirva para que el equipo de un giro en la situación deportiva y podamos luchar por la eurocup, que era uno de los objetivos del club a principio de temporada, sirva para que la afición se vuelva a ilusionar con su equipo, acuda a la fonteta a animar hasta el último segundo y si el equipo lo merece, dejar el sonido de viento para la finalización del encuentro, no en la primera pérdida de balón o en un cambio realizado por el entrenador.
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